Pero la apuesta no gustó: vecinos y otros colectivos presentaron cartas de reprobación. Sin embargo, personalmente, la ubicación y realización del Hotel W me parece un gran acierto: una espléndida forma de “acabar” el Passeig Joan de Borbó, que antes terminaba mal y en un espigón de varios usos poco “marítimos”. Además, cuando superemos la recesión, toda esa zona se rehabilitará con nuevos comercios, terrazas, zonas de ocio cerca del mar. ¿No queríamos una ciudad abierta al mar? Pues ya lo estaba en dirección del Besós, pero no ahí, que quedaba un apéndice mal resuelto; así el Hotel W, ubicadoen la Nova Bocana, significa también el final del Paseo Marítim… Leer artículo completo
Susana Frouchtmann
Publicado en Barcelona Divina
Aún no hay comentarios.
Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. URL para Trackback